
Hachi (ハ) fue un perro que viajó en un tren durante dos días dentro de una caja. Al llegar a su destino, lo dieron por muerto, pero su amo, un profesor japonés, le acercó un vaso de leche y Hachi se reanimó.
El nombre proviene del kanji Hachi (ハ) que significa ocho, y que le puso su amo por la forma que tenían sus piernas delanteras.
En principio, estaba destinado a ser el perro de la hija del profesor, pero éste se encariño con él y decidió quedárselo.
Hachi siempre saludaba y acompañaba a su amo hasta la estación de Shibuya, donde se separaban, y cuando él regresaba el perro le esperaba sentado.
En 1925 el profesor muere, y aún sabiendo esto, Hachi volvió durante los siguientes 10 años a esperar a su amo. Espero hasta encontrar su propia muerte.
El nombre proviene del kanji Hachi (ハ) que significa ocho, y que le puso su amo por la forma que tenían sus piernas delanteras.
En principio, estaba destinado a ser el perro de la hija del profesor, pero éste se encariño con él y decidió quedárselo.
Hachi siempre saludaba y acompañaba a su amo hasta la estación de Shibuya, donde se separaban, y cuando él regresaba el perro le esperaba sentado.
En 1925 el profesor muere, y aún sabiendo esto, Hachi volvió durante los siguientes 10 años a esperar a su amo. Espero hasta encontrar su propia muerte.


