domingo, 22 de noviembre de 2009

Hachikō


Hachi (ハ) fue un perro que viajó en un tren durante dos días dentro de una caja. Al llegar a su destino, lo dieron por muerto, pero su amo, un profesor japonés, le acercó un vaso de leche y Hachi se reanimó.
El nombre proviene del kanji Hachi (ハ) que significa ocho, y que le puso su amo por la forma que tenían sus piernas delanteras.
En principio, estaba destinado a ser el perro de la hija del profesor, pero éste se encariño con él y decidió quedárselo.
Hachi siempre saludaba y acompañaba a su amo hasta la estación de Shibuya, donde se separaban, y cuando él regresaba el perro le esperaba sentado.
En 1925 el profesor muere, y aún sabiendo esto, Hachi volvió durante los siguientes 10 años a esperar a su amo. Espero hasta encontrar su propia muerte.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Heroínas.



¿Qué puede haber mejor que un héroe? Si, ese súper-hombre que vuela, o aquel que tira telarañas y vence a los malos. ¡Pues una heroína! Y ahora pregunto: ¿Esa que tienen látigo, se disfrazan con traje de cuero y escarmientan a los ya mencionados malos? ¿O esa capaz de crear escudos y hacerse invisible? ¡No!
Las verdaderas heroínas son aquellas que hacen el bien, sin poder alguno, por propia voluntad y que dan su vida por conseguir un mínimo de paz.
Son gente “normal” que sin quererlo ni beberlo se convierten en alguien especial.
Y como siempre, todo acaba por llegar a Hayao Miyazaki , el creador de estas. Un hombre capaz de juntar dos mundos diferentes, el real y el fantástico, capaz de hacer que la gente viaje a mundos imaginarios sin salir de casa y que a la vez te enseña de que es capaz el ser humano y lo bonito que es el mundo, la naturaleza para ser más exactos.
Miyazaki mezcla todo esto con mucha, mucha fantasía, pero por más que le ponga, puede hacerte creer que todo es real, y en parte, todo lo que muestra es cierto, pero visto de otra manera.

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