lunes, 24 de mayo de 2010

Matando al superhéroe

Saltando del papel a la pequeña pantalla, y de esta a la grande, Spiderman lleva desde 1962 enganchando a grandes y pequeños con sus redes, dejando atrás a otros superhéroes (con nombres tan originales) como Capitán América o Superman.
Tuvo un gran éxito con su primera película, y a pesar de que las segundas partes nunca son buenas, Spiderman 2 no decepcionó para nada. Con la tercera hubo una caída bastante mala, ya que gran parte de la película se centraba en la relación entre Peter y Mary Jane, en peleas a lo Jackie Chan (de esas que por mucho que lo intentes, no se puede contar cuantos golpes dan) y sentimentalismo varios que revuelven el estómago, pero parece que se iba a levantar con Spiderman 4. Digo parece porque resulta que ahora le han cambiado el nombre y será Spiderman Reboot. Pero eso no será el único regalo de cumpleaños de medio siglo, el cambio de nombre viene acompañado de un cambio de imagen, un cambio radical.
Se ve que ha habido problemas entre el que dirigía y el que pagaba y se ha decidido cancelar la película.
Así que ya podemos decir adiós a Tobey Maguire, a la encantadora Kirsten Dunst y el plato fuerte de esta última entrega (y motivo por la que quería verla): Anne Hathaway enfundada en un traje de gata negra!!!!!
Con razón ha acabado así el pobre Spidey!:



viernes, 21 de mayo de 2010

Improvisar

Cuando trabajo con presión me pongo nervioso y me salen las cosas mal. Soy alguien que piensa las cosas tres veces antes de actuar.
Y ahora me veo improvisando, tomando un camino que no había imaginado, pero con el mismo objetivo.


Spiderman trepando por los tejados tejanos

lunes, 10 de mayo de 2010

El chico de la chancla.





No hay nada mejor que estar en contacto con la Madre Naturaleza.

jueves, 6 de mayo de 2010

Una mirada.

Le he visto girar la esquina. Hace un par de semanas lo vi pero creo que no me reconoció. Mi cerebro piensa rápido una reacción: ¿que hacer?¿ Saludar o mirar para otro lado?
Ya no recuerdo todo lo que me hiciste ni cuanto te he odiado, pero algo me dice que no debo hacerte caso.
Finalmente pienso que he de ser educado y cortésmente te dedicaré un saludo acompañado de media sonrisa.
Dos metros nos separan. Uno. Clavo mi mirada en tus ojos, tu ya me estas mirando pero en vez de salir un “Hola”, se me abre la boca del todo.
Sonrío de felicidad, tu lo ves y miras fijamente para delante. Pasas de mi.
Al final no he dicho palabra, tu tampoco, pero sé que te has dado cuenta de que no has conseguido amargarme la vida.
Recordaré la cara que has puesto. Recordaré el placer que se siente al saber que nada ni nadie me va a hacer decaer.

PD: Joder, parece un relato erótico-porno, pero en realidad a esa persona la odie a muerte.

sábado, 1 de mayo de 2010

Complejo de bicho-palo

Siguiendo con mi afán por huir de las visitas (como ya recordareis) hoy me ha tocado esconderme de una amiga de mi hermano.
El motivo es simple: resulta que esta amiga es una vieja conocida de la infancia de esas que no es que hayan causado grandes daños psíquico-físicos en tu vida, pero es mejor olvidar.
Esta vez no he podido optar por esconderme en mi habitación, ya que el sujeto en cuestión no tiene el cuerpo atrofiado (a diferencia del anterior) y cuenta con la habilidad de caminar a un ritmo que no parece que este en una película de Matrix, así que me las he tenido que arreglar buscando un lugar que me permitiese huir.
Lo primero que he pensado es en lo que piensa cualquier ser humano con dos dedos de frente y sin piso propio: mama! Así que me he lanzado de cabeza a la cocina (sin conceptos machistas de ningún tipo) pero gracias a mi sentido arácnido, a la posición de la luna o a mi oído fino he podido escuchar la voz de “ella” antes de hacer una de mis entradas triunfales en la estancia.
Como buen cobarde que soy, he girado 180 grados sobre mi y he emprendido la huida, cayendo en la cuenta de que por mucho que corriera, no escaparía, y que la mejor opción era buscarme un sitio donde poder pasar el mal rato.
Por suerte, he topado con una cama, y solo se me ha ocurrido tirarme al suelo cual peso muerto y arrebuñarme debajo de ella.
El primer minuto lo he pasado pensando: que suerte tengo! En un lugar así no mirará nadie! Puede que se tropiecen con mis pies (que sobresalían un poco por debajo de la cama) pero seguro que nadie me encuentra!
Además de eso, podía escuchar las voces de la cocina, así que podía saber en que momento podía salir.
Mientras entablaba conversación con una pelusa gigante que pasaba por ahí, he escuchado que mi madre pedía a mi hermano que me buscase, y este ha sido lo suficientemente inútil espabilado amable como para pasar dos veces por delante de mi y no solo no encontrarme, sino que encima me cerraba la puerta (como diciendo: por aquí ya he mirado bien, no hace falta que vuelva)
Al final he tenido que dejar de hacer el pepino camaleón y delatarme delante de él cuando pasaba por tercera vez indicándole con gestos que se fuera de una vez y se llevase a la amenaza consigo.
Tras treinta minutos de estrechar lazos con el suelo y los ácaros, he podido salir triunfante de mi escondite. Otra victoria conseguida!

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