jueves, 6 de mayo de 2010

Una mirada.

Le he visto girar la esquina. Hace un par de semanas lo vi pero creo que no me reconoció. Mi cerebro piensa rápido una reacción: ¿que hacer?¿ Saludar o mirar para otro lado?
Ya no recuerdo todo lo que me hiciste ni cuanto te he odiado, pero algo me dice que no debo hacerte caso.
Finalmente pienso que he de ser educado y cortésmente te dedicaré un saludo acompañado de media sonrisa.
Dos metros nos separan. Uno. Clavo mi mirada en tus ojos, tu ya me estas mirando pero en vez de salir un “Hola”, se me abre la boca del todo.
Sonrío de felicidad, tu lo ves y miras fijamente para delante. Pasas de mi.
Al final no he dicho palabra, tu tampoco, pero sé que te has dado cuenta de que no has conseguido amargarme la vida.
Recordaré la cara que has puesto. Recordaré el placer que se siente al saber que nada ni nadie me va a hacer decaer.

PD: Joder, parece un relato erótico-porno, pero en realidad a esa persona la odie a muerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lista de reproducción