La siguiente víctima contra la que despotricaré es “Cuando llama un extraño”
Esta película (remake del mismo título de 1979) nos presenta a una joven de instituto, que se dedica a hacer de canguro, por amor al arte, en una solitaria casa perdida de la mano de Dios, cuidando a dos niños (que, sorprendentemente, no va a comprobar cómo están hasta pasada la mitad de la película. Vamos, que se gana todas las papeletas para ser la babysitter del año) y a una vieja senil (que no sale en toda la película). Esta ultima debería de estar atendida por la criada, pero esta se dedica única y exclusivamente a dar de comer a los peces y pájaros que hay en una enorme pecera en medio de la casa (si, he dicho pájaros en una pecera, ver para creer).
Retomando el argumento: resulta que nuestra protagonista recibe llamadas y llamadas y llamadas y llamadas (es necesario destacar este dato) de gente: de los padres de los niños, de su amiga rubia, de su amiga negra,
Vale, eso último me lo he inventado
Total, que a la prota se le hinchan las pelotas de tanto coger el teléfono, y decide que cambiará el biberón por una silla de teleoperadora.
De mientras, el “acosador” sigue llamando por teléfono (ni los de telefónica, oiga!) y ella se sigue paseando por la inmensa casa, que nada tiene que envidiar a la mansión de la Familia Adams, teléfono en mano, gira cada esquina de esos interminables pasillos esperando que detrás esté su “compañero nocturno”, pero lo único que hay es otro pasillo de 20 metros de distancia.
Los primeros 20 minutos que pasa la chica dentro de la casa investigando cada habitación vas pensando: “Oh, en esa lavadora debe de haber una cabeza dando vueltas” o “ Ah! Debe de haber echado a la criada como comida para los peces” o “En esa casita de ahí debe de estar el hijo ahorcado”. Pero no, nada de eso ocurre, el “”asesino”” solo se dedica a molestar a la pobre estudiante, y la estudiante solo se dedica a comer polos.
Cuando quedan escasos diez minutos para el final de la película (y después de intentar asustarte con un perchero con sombrero o con una ducha abierta) empiezan a aparecer cadáveres (perdón por el spoiler, pero son dos) y gracias a esto, tu hipótesis de que el tio se ha equivocado de numero y está llamando a la niñata que no toca se desvanece.
Entonces aparece una figura en la oscuridad, que tiene a la protagonista delante, y que solo se mueve cuando esta la descubre y sale corriendo (vamos, que se la podría haber cargado, si es lo que quería).
Lo primero que piensas es: debe de ser otro perchero, y entonces se mueve. Por fin parece que vaya a haber algo de acción, pero nada más lejos de la realidad, a la primera puerta que encuentran, el “”asesino”” se ve incapacitado para atrapar a su presa (lo intenta, pero no puede) y esta huye.
Los minutos siguientes son de persecución por la mansión, la niña consigue reducir al acosador con una llave de Jincundo (Jin Jung Kwan) y ala, pa’ casita todo el mundo.
En resumen, una película con 4 actores y medio, centrada en la vivencia aburrida de una niñata en una casa desconocida, intentando crear suspense y sin resultado alguno. Y que no haya una ley que prohiba esto...

Pobrecillo, reducido por una niña de 17 años. Vaya asesino del tres al cuarto! ¿Lo ves? Pues así toda la pelicula!
Tengo ganas de que llegue ya el año nuevo! Que estas Navidades el regalo promete! (quien dice Navidad, dice Pascua)

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