sábado, 23 de abril de 2011

Una imagen vale más que mil palabras, pero no más que la imaginación.


Jean-Baptiste Grenouille es una persona anónima, un monstruo y un genio a la vez. Tiene un don que pocos poseen, y eso le hace especial.
Este es un pequeño prologo sobre la vida de este muchacho, que sin saberlo, tiene el poder de dominar el mundo al alcance de su mano. Ese mundo que tanto odia.
Y es que Das Parfum (El Perfume) ha sido uno de esos libros que me atrajo nada más leer el titulo.
En realidad, no lo considero una obra magnífica. Es cierto que en algunos aspectos me he identificado mucho con el protagonista y en su visión del mundo, pero para ocupar un lugar en mi estantería de libros favoritos necesito una conexión más fuerte.
En esta novela se le da muchísima importancia al olor, y eso lo primero que me pregunté: ¿Cómo puede haber un libro que hable de perfumes y aromas? Se empezó a formar una pequeña decepción en mi. Pero nada más lejos de la realidad, esa decepción se transformo en admiración cuando el autor empezó a relatar los sentimientos, aspectos y sensaciones de cada olor y me hizo experimentarlos como si los tuviese delante.
Ese es uno de los pilares que sostiene este libro, y es que las descripciones que da son detalladas pero no llegan a ser pesadas, no solo de los aromas, sino de las personas y lugares. El narrador es una parte muy importante en el relato.
El otro pilar que forma la novela es la visión de Jean-Baptiste Grenouille, que no juzga ni culpa a nadie, se limita a seguir viviendo para conseguir su objetivo en un mundo de miseria. Y es la visión de este joven, tan objetiva, tan falta de sentimientos, tan limpia, que hace impresionante el texto.
Y lo que levanta el libro, echa por tierra la película. Estos dos puntos importantes de la novela (la descripción de los olores y de los pensamientos de Grenouille) se ven eliminados en la versión cinematográfica: los olores no se describen, y por lo tanto, parecen inexistentes, y los pensamientos de Grenouille no se relatan, mostrándolos al espectador con un escaso lenguaje no-verbal a través del mismo protagonista, haciendo justicia a la verdadera personalidad del personaje y siendo estos pequeños gestos casi imperceptibles.
Además, cosas subjetivas como la belleza o el miedo son distintas para cada persona y necesitan ser digeridos por cada uno personalmente. En la película, esto se da hecho, y los personajes que aparecen, que deben representar lo más bello del mundo, pueden serlo o no. Y es que un libro no se puede concentrar en minutos de película, porque no es solo palabras lo que hay en él, sino mucha imaginación.
Así que hago eco de uno de los mejores consejos que he recibido en toda mi vida: “Si vas a ver una película, primero léete el libro”



miércoles, 30 de marzo de 2011

Nota mental #1:

A los gatos no les gusta el ruido, y menos si lo escuchan en la calle

miércoles, 16 de marzo de 2011

Y como el estúpido que soy, vuelvo a caer…

Maldiciéndome por ser tan inconsciente, añoro momentos de un pasado que se me presenta muy lejano, cuando no hace ni un mes que sucedió.
Leo las antiguas palabras que escribí y me repito a mi mismo una y otra vez que ya sabía que esto ocurriría:
“Me dejo llevar por lo que siento y por lo que quiero, y la experiencia me dice que eso me va a acabar haciendo daño.”
¿Por qué? ¿Nunca aprenderé de mis errores? La felicidad se ha tornado contra mí.
¿Dónde está mi racionalidad? ¿La he perdido? ¿He sido lo suficiente estúpido para dejarla ir?
Quiero volver a ser el de antes. Quiero encontrar mi caparazón y meterme dentro. Aunque sea cobarde, no me importa, quiero esconder la cabeza, darle la espalda al mundo, dentro de él no oigo las risas de los demás, no oigo como critican mi forma de actuar. Dentro estoy tranquilo, puedo morir en silencio, sin que nadie lo vea.

viernes, 11 de febrero de 2011

Buscando mi infelicidad

Soy feliz, con una felicidad desbordante.

Creo que estoy pasando uno de los mejores momentos de mi vida y no puedo seguir así, con tanta felicidad solo consigo nublar mi vista y tomar decisiones erróneas. Me dejo llevar por lo que siento y por lo que quiero, y la experiencia me dice que eso me va a acabar haciendo daño.

He de volver a ser el de antes, con una felicidad controlada, apagado pero sabio.

He de volver a mi racionalidad.

lunes, 31 de enero de 2011

Vendetta

Odio este mundo, lo odio y lo he odiado desde donde me alcanza la memoria.


Me he llevado muchos golpes, decepciones, una detrás de otra.


La rabia se acumula dentro de mi, creciendo i alimentándose de mis malos pensamientos, de las acciones que recibo de otras personas, de las mentiras, de las promesas rotas, de las falsas palabras de ánimo, como si de un monstruo se tratase.


No hago más que pensar que debe de ser culpa mía, que no encajo en este lugar, pero a veces me pregunto si es verdad o es que son los demás que no me dejan encajar.
Conozco a gente, y esta gente consigue que la respete, incluso que la admire, y entonces, cuando forman parte de mi vida, destrozan todos mis pensamientos en mil pedazos, los destruyen sin piedad.


Entonces alimento mi ira.


No puedo confiar en nadie, nadie se merece mi confianza.

Se me deshace el corazón, he de volver a mi racionalidad cuanto antes.


Este mundo se está pudriendo, y me está intoxicando a mi con él.


He sufrido mucho, he luchado por cosas que luego he perdido, he luchado por mantenerme firme delante de mis ideales, pero eso la gente no lo ve, solo ven a un niñato que no sabe nada, un niño ignorante y estúpido que no crecerá nunca.


Me menosprecian y ridiculizan.


Pero no pienso rendirme, eso jamás, voy a conseguir mi objetivo, y si por ello he de pisotear unos cuantos insectos, lo haré.


Liberaré el monstruo que hay en mi.


Pienso vengarme de este mundo.

sábado, 8 de enero de 2011

Pensando en alto #3

El de Jarabe de Palo no entiende de pescado, porque todo le parece bonito.


Amida jugando con las palabras.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Ocultando mi egoismo

Hoy he donado sangre.


Desde que me enteré del acontecimiento, entre en un debate interior sobre si debía hacerlo o no, pues tenía la duda de si me asustaba la sangre por acontecimientos del pasado que no quiero redactar.

No estaba asustado, simplemente me incomodaba.

Por suerte, otros asuntos ocupaban mi cabeza y me han distraído hasta el momento de hacerlo.
Lo he hecho influido por mi madre (donadora habitual) y para ponerme a prueba: uno de mis aspectos o características es la pasión por la sangre, y en un futuro tengo previsto trabajar con ella, así que decidí hacer este pequeño acto altruista para comprobar si seré capaz de soportarla.

El resultado ha sido positivo: en varias ocasiones me he mirado como salía mi sangre por el tubo, he visto como introducían la aguja y no he sentido nada. Incluso al salir de allí tenía ganas de volverlo a hacer, pero tampoco se trata de abusar.

De una cosa estoy seguro, y es que cuando pueda, volveré.
















No es equivalente, pero a mi me parece bien.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Pensando en alto #2

-No es que tropieze con la misma piedra, es que la estoy esculpiendo a patadas.



Amida reflexionando en el suelo.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Si llama un extraño, apaga el teléfono.

Siguiendo con mi insaciable búsqueda de películas de terror, me encuentro con más pruebas de que este género está muriendo.

La siguiente víctima contra la que despotricaré es “Cuando llama un extraño”

Esta película (remake del mismo título de 1979) nos presenta a una joven de instituto, que se dedica a hacer de canguro, por amor al arte, en una solitaria casa perdida de la mano de Dios, cuidando a dos niños (que, sorprendentemente, no va a comprobar cómo están hasta pasada la mitad de la película. Vamos, que se gana todas las papeletas para ser la babysitter del año) y a una vieja senil (que no sale en toda la película). Esta ultima debería de estar atendida por la criada, pero esta se dedica única y exclusivamente a dar de comer a los peces y pájaros que hay en una enorme pecera en medio de la casa (si, he dicho pájaros en una pecera, ver para creer).

Retomando el argumento: resulta que nuestra protagonista recibe llamadas y llamadas y llamadas y llamadas (es necesario destacar este dato) de gente: de los padres de los niños, de su amiga rubia, de su amiga negra, del Telepizza… y de una misteriosa voz (que yo llegue a pensar que era su consciencia) que le pregunta por el estado de los niños, de cómo se encuentra, de si le ha bajado la regla…

Vale, eso último me lo he inventado

Total, que a la prota se le hinchan las pelotas de tanto coger el teléfono, y decide que cambiará el biberón por una silla de teleoperadora.

De mientras, el “acosador” sigue llamando por teléfono (ni los de telefónica, oiga!) y ella se sigue paseando por la inmensa casa, que nada tiene que envidiar a la mansión de la Familia Adams, teléfono en mano, gira cada esquina de esos interminables pasillos esperando que detrás esté su “compañero nocturno”, pero lo único que hay es otro pasillo de 20 metros de distancia.

Los primeros 20 minutos que pasa la chica dentro de la casa investigando cada habitación vas pensando: “Oh, en esa lavadora debe de haber una cabeza dando vueltas” o “ Ah! Debe de haber echado a la criada como comida para los peces” o “En esa casita de ahí debe de estar el hijo ahorcado”. Pero no, nada de eso ocurre, el “”asesino”” solo se dedica a molestar a la pobre estudiante, y la estudiante solo se dedica a comer polos.

Cuando quedan escasos diez minutos para el final de la película (y después de intentar asustarte con un perchero con sombrero o con una ducha abierta) empiezan a aparecer cadáveres (perdón por el spoiler, pero son dos) y gracias a esto, tu hipótesis de que el tio se ha equivocado de numero y está llamando a la niñata que no toca se desvanece.

Entonces aparece una figura en la oscuridad, que tiene a la protagonista delante, y que solo se mueve cuando esta la descubre y sale corriendo (vamos, que se la podría haber cargado, si es lo que quería).
Lo primero que piensas es: debe de ser otro perchero, y entonces se mueve. Por fin parece que vaya a haber algo de acción, pero nada más lejos de la realidad, a la primera puerta que encuentran, el “”asesino”” se ve incapacitado para atrapar a su presa (lo intenta, pero no puede) y esta huye.
Los minutos siguientes son de persecución por la mansión, la niña consigue reducir al acosador con una llave de Jincundo (Jin Jung Kwan) y ala, pa’ casita todo el mundo.



En resumen, una película con 4 actores y medio, centrada en la vivencia aburrida de una niñata en una casa desconocida, intentando crear suspense y sin resultado alguno. Y que no haya una ley que prohiba esto...


Pobrecillo, reducido por una niña de 17 años. Vaya asesino del tres al cuarto! ¿Lo ves? Pues así toda la pelicula!




Tengo ganas de que llegue ya el año nuevo! Que estas Navidades el regalo promete! (quien dice Navidad, dice Pascua)

martes, 30 de noviembre de 2010

Inútil

De repente, pero sin pillarme de improviso, la moto choca contra mi lado del coche, el motorista cae y yo lo veo todo desde mi asiento de copiloto. No ha sido nada, la velocidad era mínima.


Antes de darme tiempo a reaccionar, mi compañero, soltando un sonido de sorpresa, en milésimas de segundo se libera del cinturón, pone las luces de emergencia y sale en su ayuda.


Cuando decido actuar (sin saber bien que hacer) la moto ya está en pie, el motorista anda cojeando y mi compañero está a su lado aguantándole el casco y hablando con él.


Así es como me sentí. Eso es lo que soy. Inútil.

domingo, 28 de noviembre de 2010

La pulsera de la confianza

Desde el lunes pasado y gracias a la reflexión que hice estoy poniendo a prueba (una vez más) a la humanidad y, más concretamente, a mi entorno.


La historia empieza cuando encontré un trozo de hilo en mi bolsillo, al que decidí atar a mi dedo índice por motivos desconocidos. Eso me dio la idea para mi experimento.


Días después me até un trozo de hilo a la muñeca, simulando al lazo improvisado. El trozo que le sobraba me serviría de medidor: cada vez que alguien o algo me hiciese perder la confianza, cortaría un trozo de ese hilo, y después lo quemaría (primero pensé en dárselo a la persona que había provocado el corte, pero me pareció demasiado descarado).


Para no quitarme el anillo de tela, me lo até a la ya bautizada como pulsera de la confianza, y luego se me ocurrió un significado: Los Japoneses (esos grandes desconocidos) tienen una historia, fabula, leyenda que dice que las personas predestinadas están unidas por un hilo invisible rojo atado al dedo meñique (si, el mío está atado al índice, pero tampoco es rojo).
Con esto quiero decir que yo estoy destinado a confiar en mí y en nada más, porque cuando la pulsera sea cortada por última vez, el hilo quedara colgando de nuevo en el aire.



No le estoy dando una oportunidad a nadie, sé que la pulsera va a acabar cortada, pero quiero calcular cuanto tarda en hacerlo.



Aunque parece que inconscientemente quiero creer que no será así, porque he dejado un trozo bastante largo, pero no durará.

lunes, 22 de noviembre de 2010

On Melancholy Hill





On Melancholy Hill - Gorillaz

Up on melancholy hill
There's a plastic tree
Are you here with me
Just looking out on the day
Of another dream

Well you can't get what you want
But you can get me
So let's set up and see
'Cause you are my medicine
When you're close to me
When you're close to me

So call in the submarine
'round the world will go
Does anybody know
If we're looking out on the day
Of another dream

If you can't get what you want
Then you come with me

Up on melancholy hill
A manatee?
Just looking out on the day
When you're close to me
When you're close to me

When you're close to me

sábado, 20 de noviembre de 2010

Desfragmentando mi vida

Controlar a la gente-> fuerza->poder-> saber-> aprender-> obtener información-> escuchar y observar-> ser objetivo.


Un día, que ya no recuerdo, me fije mi objetivo en la vida, algo inalcanzable pero que me estimulase lo suficiente como para luchar por ello sin rendirme.

Empezando de cero, tenía que seguir unos pasos:

Para dominar el mundo necesitaba primero dominar a su gente, y para eso solo se necesita una cosa: fuerza. Si eres fuerte, la gente confía, la gente te cree y te sigue. Para conseguir esa fuerza es necesario tener poder, tenerlo y saber controlarlo, puedes tener un poder inmenso pero si no sabes dominarlo no tendrás fuerza alguna. En mis ojos, el poder no es físico, sino mental, y para tener poder lo que necesitas es saber. La sabiduría es el mayor poder que hay. Para saber, necesitas aprender, y para aprender has de estar atento y obtener información, por mínima que sea e innecesaria, cuanta más información, más sabes, y puedes relacionar hechos. Para obtener información lo único que has de hacer es escuchar y observar. Si escuchas y observas a la gente, obtienes información general y sobre la persona. Pero todo esto no sirve para nada si no eres objetivo. Si te dejas influir por tus sentimientos, todo lo que consigas a partir de entonces se verá desfigurado y no te servirá de nada. Por eso, mi base es la objetividad.


Mi objetivo de dominar el mundo es controlarlo, saber dónde va y no dejar que sea al revés, que me controle él a mí y me dirija. Para eso asimilé una ética, una moral, creé mi forma de vida siguiendo mis pensamientos y creencias, creé mi propia filosofía del mundo y de las personas.

-Mi verdad absoluta: O lo que es lo mismo, no poder mentir. Gracias a varias experiencias que he vivido desde una perspectiva de espectador sobre el tema de las mentiras, me esfuerzo por no decir ninguna mentira (digo me esfuerzo porque he mentido, y no puedo asegurar que no lo volveré a hacer, pero intento evitarlo) Si estoy en un callejón sin salida, donde decir la verdad me afectará solo a mi, la verdad será dicha, y pagaré las consecuencias con mucho gusto. Si el afectado es otra persona… eso es otro punto que ahora explicaré.

-Racionalidad: No dejaré que me influya ningún tipo de sentimiento en tomar mis decisiones. Siempre analizaré todos los pros y los contras y veré que es lo que más me conviene, siguiendo siempre mis otros pensamientos.

-El contrato de las promesas: Una promesa es lo más importante para mi. Si alguien rompe una promesa que me ha hecho, que tenga por seguro que no confiare en él otra vez. Puedo enorgullecerme de no romper ninguna promesa que haya hecho, y sería capaz de morir si así la cumplo. Una promesa rota para mi es peor que la muerte.

- La libertad de Mill: “el individuo ha de ser libre para hacer cuanto desee mientras no dañe al prójimo” Cada uno puede hacer lo que le plazca mientras eso no afecte a los demás (aun que en el mundo que vivimos, cada vez es más difícil que tus acciones no afecten a nadie). Si el afectado soy yo, no me importa, un corazón de hielo no se rompe con simples golpes. Del mismo modo, mis acciones objetivas siempre afectaran al menor número de gente posible y si he de decidir entre yo y otra persona, seré yo el que reciba el golpe, confío en soportarlo.

-Perdida de la confianza: Para mi la confianza es como la virginidad: una vez se pierde, no se recupera. He de confesar que ha habido gente en la que he vuelto a confiar después de demostrarme que no estaban capacitados para ello, y luego, me he arrepentido. Así que ahora dudo de todo, incluso de mi propia existencia, pues no tengo pruebas de que sea real. En la única persona en la que puedo confiar es en mí (y a veces dudo de ello).
Si tuviese que dejarle mi vida a alguien para que la guardase, la tiraría al suelo.


Escribo esto con un objetivo: Que no se me olvide.

Que no se me olvide como soy, que no construya mi vida encima de gente o de cosas, porque sé, ahora más que nunca, que nada ni nadie puede soportar ese peso. Solo yo estoy capacitado. Solo yo puedo soportar el dolor de mi vida. Así, cuando desfallezcan mis fuerzas, el único que morirá seré yo, y podré decir que es culpa mia.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Marmalade Cat

Hace un tiempo que por culpa (si, digo por culpa) de unos acontecimientos, que no voy a repetir por miedo a que se me confunda con un bucle, que mi familia cuenta con un nuevo miembro.
Como ya dije entonces, improvisar se me da muy mal, y puede que por eso las cosas van como van.

Dado que la nueva boca que alimentar aún no sabía hablar (ni sabe, pero lo conseguiré) tuvimos que hacer una reunión familiar para decidir el nombre. Mi intención era hacer una votación, con sus papelitos, sus votos en blanco, sus insultos sin venir a cuento… pero vivimos una dictadura, y el nombre elegido para el pobre desgraciado que entraba fue impuesto por el cabeza de familia. Hasta ahí todo más o menos bien.

Ya que la idea (y la ilusión de la única hembra de la manada) era que el sexo del individuo era femenino, el nombre impuesto fue Iris (como el arco o la parte del ojo).
Más tarde, y después de una visita al veterinario para darle su chute de antiparásitos, la licenciada en veterinaria, que nos afirmó que era hembra, nos informó que se había equivocado y se excusó diciendo que ese día no llevaba las gafas de cerca busca-huevos que utilizaba en la Pascua.

El consejo de familia se desmorono. Todos menos yo: la noticia me daba la oportunidad de ponerle uno de los muchos nombres frikis originales que tenia pensados.

Pero la mano de hierro había sentenciado el nombre, y era inamovible.
Prefería pagarle una operación de cambio de sexo antes que volver a hacer la cola para renovarle el DNI.

(Puede que por esa razón sea tan borde)


(A mi me recuerda a ese gato que come lasaña )

(O a esa serie que echaban antes por la tele)



(A ver quien tiene huevos de decir que las mascotas no se parecen a sus amos.)


Últimamente se comporta de una forma muy rara: hace poco se le cayeron varios dientes y por las noches estaba muy activo.
Al levantarme yo por la mañana me encontraba con este panorama:



Algo me hizo sospechar que se arrancó los dientes para ponerlos como señuelos para el ratoncito Pérez. Una vez cazado, se lo haría vuelta y vuelta en la sartén.


Pero como los dientes me los quedé yo, su plan se vio frustrado y tuvo que encontrar otra manera de divertirse por las noches… (Eso es culpa de madre, que le sigue tratando como si fuese hembra.)

Y encima se nos ha enamorado!

(Ni Romer y Julieta oiga!)

lunes, 25 de octubre de 2010

Pensando en alto #1

-Hay trabajos en los que necesitas carnet de conducir.
-Si, como el de taxista.



Amida y una compañera de clase buscando empleo.

sábado, 23 de octubre de 2010

Brothers in arms

Algo que no decidí. Ni yo ni él. Es algo impuesto por alguien superior y que no te queda más remedio que aceptar.

Es una de las pocas cosas en las que he tenido suerte, porque no me podría haber tocado nada mejor.

Hemos tenido nuestras diferencias pero siempre las hemos resuelto. Cuando nos enfrentamos somos el peor enemigo del otro, pero juntos somos invencibles. Somos dos, pero a veces parecemos uno, y ese uno se acerca a la perfección.

El erizo y el zorro.

El elfo y el enano.

El cocinero y el espadachin.

El mono y el dinosaurio.


Por él entraría en un laberinto sin salida. Por él me tiraría por un precipicio sin fondo. Por él lucharía en una batalla sin victoria.

Una cadena me une, una cadena que jamás podrá ser rota.

Creo que es la única que persona por la que derramaría lágrimas si no lo tuviese cerca. Que suerte de habernos cruzado :)


Tómatelo como regalo, vale?.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Oscuridad

Dicen que el ser humano está formado por cuerpo y alma.
Dicen que tenemos una mente, donde guardamos los pensamientos, y un corazón, donde guardamos los sentimientos.
Dicen que soy buena persona.
¿Por qué?
“Hacer el bien”
Eso es algo que se puede confundir.
“Justicia”
Es algo tan banal.
“La verdad, como la belleza está en los ojos de quien la mira”
Es cierto, no digo mentiras, hay una razón que me lo impide, pero eso no significa nada.
Intento que nada condicione mis acciones y es porque dentro de ese “supuesto” corazón solo tengo sombras y oscuridad.
No lo puedo cambiar, pero si retener y ocultar.

Poca gente sabe quién soy y nadie como.


martes, 21 de septiembre de 2010

Borrachos y zombies ¿Dónde está la diferencia?

Como últimamente he tenido que lidiar con los dos, he descubierto que tienen más parecidos que diferencias:

· Su estado emocional es difícil de saber.
· Mueren de un disparo a la cabeza.
· Su color de piel varía con el tiempo.
· Tienen los ojos rojos.
· Su fuerza se ve incrementada.
· Su capacidad de razonar se reduce (A veces desaparece por completo).
· No pueden de correr.
· Son un enemigo peligroso: Si se agrupan son capaces de cualquier cosa.
· Por suerte, se les puede detener con una valla que mida como mínimo un metro de altura.
· Están sedientos y harán lo que sea por saciarse (menos saltar una valla de un metro de altura).
· No se les entiende al hablar.
· Caminan de forma peculiar.
· Por sus venas no solo corre sangre.
· Dan abrazos y muerden(Puede que a la vez).
· Si se están quietos (Difícil en su estado) se les puede confundir con una persona.
· Son tolerantes: No hay discriminación por sexo, edad, raza u orientación sexual.
· Pueden acabar con la raza humana.
· No tienen ni recuerdos, ni memoria, ni dignidad.
· Se sabe de donde vienen (del bar) pero no a donde van (probablemente hayan salido del bar sin querer y están buscando como entrar de nuevo, pero es solo una hipótesis).



Ahora ya los conocéis, así que id con cuidado.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Momento patata frita

Es ese momento de duda, en el que tienes una patata lo suficientemente grande para cogerla pero lo suficientemente pequeña para no hacerlo bien. Con la prudencia que te caracteriza, lo coges con un tenedor y una cuchara de madera y a mitad de camino te asalta la pregunta: ¿Llegaré a la sartén o se me caerá antes? Dudas si volver al plato o seguir adelante. Y tras esa milésima de segundo, la patata ya esta rumbo al suelo.
Más suerte la próxima vez.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Somos GRANDES!! Somos FANTASTICOS!! SOMOS ESPAÑOLES!!

(Antes de todo, quiero dejar claro que los comentarios que efectuaré a continuación no vienen distorsionados por ningún tipo de ideología política ni nada de eso. Es más, los hago desde la completa ignorancia respecto a ese tema llamado “Deporte”)






Espera un momento! ¿españoles? ¿Grandes, fantásticos y españoles? Hay algo que no encaja.
11 de Julio de 2010 España gana el Mundial:
Ganadores! Nosotros somos ganadores! Quien lo iba a pensar, los mejores del mundo, nosotros.
Claro está que a la cabeza se nos iba a subir. La Roja imparable! Nadie más nos podría vencer.




8 de Septiembre de 2010 España pierde contra Argentina en fútbol:
Y el siguiente partido que jugamos lo perdemos. Claro ¿que nos habíamos pensado?
La euforia del mundial se desvanece por completo y los argentinos nos reclaman la copa del Mundial (en realidad solo fue uno, pero como he dicho que sería neutral no quiero hablar de ello) Volvemos a ser humanos.




11 de septiembre de 2010 El Barça pierde contra el Hércules:
Por lo que he oído, 16 meses sin perder un partido en casa, y viene un equipo recién subido de segunda división y nos mete 2 goles. Parece que la Roja no es la única que se le han subido las cosas a la cabeza…






8 de Septiembre de 2010 España pierde contra Serbia en básquet:
Por suerte, no todo es fútbol! También somos capaces de perder en básquet.
Contra este deporte no tengo nada en contra, es más, le tengo cariño por mi época a la que, imitando a los personajes de Slam Dunk, jugaba con mis amigos en el patio del colegio. Además, perdieron (89-92) en los últimos segundos por un triple. A diferencia de los otros, creo que esta derrota es admirable.

Así que los Dioses han caído del cielo y vuelven a tocar tierra. Dioses que cobran demasiado, para mi gusto.

El fútbol: El deporte más bipolar, capaz de unir familias y separar grupos.






(Post dedicado con cariño a esa pareja que caminan al unisón ;) )

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